Con una baja convocatoria comunitaria, se llevó a cabo en Molina una jornada de participación ciudadana clave para el desarrollo del estudio «Actualización del Inventario del Patrimonio Cultural Inmueble de la Región del Maule».

La instancia busca actualizar el registro de bienes e inmuebles de valor histórico y arquitectónico de la zona, una tarea fundamental tras los cambios geográficos y estructurales vividos en las últimas décadas.

La actividad, realizada en la sede vecinal de la población Servicio Seguro Social, contó con la presencia de una vecina y del jefe de gabinete de la Municipalidad; de una representante del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y de profesionales de la consultora a cargo del proyecto.

El rol del MOP y la voz de la comunidad

En la ocasión, Rocío Cisternas, inspectora fiscal de la Dirección de Arquitectura del MOP, explicó que el principal objetivo actual de este estudio es levantar un catastro detallado de los bienes inmuebles patrimoniales de toda la región.

«Este estudio busca tener un catastro de lo que son los bienes inmuebles de la región, para poder hacer un levantamiento general y luego, quizás con esta base de datos, poder eventualmente en un futuro priorizar proyectos, saber en el fondo qué es lo que tenemos», señaló Cisternas, destacando que el conocimiento del patrimonio local permite generar proyectos y atender las necesidades reales de conservación.

Asimismo, la representante del MOP hizo hincapié en que este despliegue se replicará en otras comunas de la Región del Maule y relevó el valor de la participación ciudadana para recabar información valiosa que solo la propia comunidad posee.

Un catastro golpeado por la naturaleza y con un 30% más de cobertura

Por su parte, el arquitecto de la consultora Paisaje Rural, Ronald Caicedo, entregó las claves técnicas del proyecto y recordó que el inventario anterior data del año 2001 y abarcaba unos 600 inmuebles en la región; sin embargo, desastres naturales como el terremoto de 2010 modificaron drásticamente ese escenario, haciendo urgente una revisión a fondo para saber qué elementos se han perdido y cuáles resisten.

Una de las grandes novedades de esta actualización es que se aumentará la cobertura en un 30%, incorporando nuevos inmuebles que hoy no están identificados ni protegidos por ley. Para ello, el trabajo con los vecinos es crucial.

Los productos finales del estudio

El arquitecto detalló que el contrato con la Dirección de Arquitectura del Maule culminará con la entrega de dos grandes herramientas institucionales y comunitarias:

Publicación impresa: Un catálogo (libro) completo con fichas técnicas, análisis históricos y arquitectónicos de cada inmueble identificado.

Geodatabase (Sistema de Información Geográfica): Una plataforma virtual donde toda la información territorial, histórica y de análisis estará digitalizada para ser consultada de manera abierta por instituciones.

Con este levantamiento, la comuna de Molina y la Región del Maule contarán con una radiografía exacta de su herencia arquitectónica, el primer paso obligatorio para diseñar las futuras políticas de restauración, turismo y puesta en valor de su identidad.

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