El fin de semana ha dejado una de las estampas más esperadas y emotivas para la nostalgia pop de los noventa. Melanie C, conocida mundialmente como la Spice ‘deportista’, ha contraído matrimonio con el modelo, actor y guionista australiano Chris Dingwall. La pareja, que se conoció originalmente a través de una aplicación de citas, formalizó su unión en una ceremonia íntima celebrada en el pintoresco Distrito de los Lagos, en Inglaterra.
El escenario elegido para el enlace fue The Country House Cumbria, una majestuosa mansión georgiana del siglo XIX. La propiedad pertenece al conocido actor y cantante de musicales Ben Forster, quien además guarda una estrecha amistad con la novia.
Un reencuentro musical casi completo
El evento sirvió como pretexto para una nueva y esperada reunión de las Spice Girls. Entre los invitados más cercanos de la pareja destacaron Mel B, Geri Halliwell y Emma Bunton, quienes no quisieron perderse el gran día de su compañera de escenario.
Sin embargo, la velada no pudo contar con el quinteto al completo debido a una sonada ausencia: Victoria Beckham. A pesar de los deseos de la diseñadora por asistir, sus compromisos en Estados Unidos junto a su esposo, David Beckham, se lo impidieron. La agenda de la familia estuvo completamente ligada a las instancias finales del Mundial de Fútbol en Miami, coincidiendo tanto con el partido de Inglaterra por el tercer puesto como con los preparativos de la gran final del torneo.
El regalo en forma de alta costura
Pese a no poder estar físicamente en la campiña británica, la ‘Posh Spice’ se aseguró de estar presente de una forma muy especial. Según revelaron fuentes cercanas al entorno de las artistas, Victoria Beckham fue la encargada de diseñar en exclusiva el vestido de novia de Mel C como un regalo personal de bodas.
«Fue un obsequio de Victoria; su amistad sigue siendo inquebrantable. A Victoria le habría fascinado estar allí de haber sido posible, y diseñar el traje para Mel fue un auténtico honor para ella», detallaron fuentes británicas.
De este modo, aunque el reencuentro físico quedó a las puertas de la perfección, el espíritu y la unión del grupo que marcó a toda una generación demostró seguir intacto tres décadas después de sus primeros éxitos.
