El límite entre la industria automotriz y el ciclismo urbano es cada vez más difuso. En un paso decidido hacia la micromovilidad del futuro, Volkswagen —en colaboración con el especialista en e-bikes N Plus— ha presentado una generación de bicicletas eléctricas que traslada directamente los asistentes de conducción vehicular a la experiencia sobre dos ruedas.
El objetivo central de la propuesta no es solo electrificar el pedaleo, sino resolver uno de los mayores temores de los ciclistas: la vulnerabilidad frente al tráfico.
Un escudo tecnológico en el manillar
El núcleo de esta nueva bicicleta es su sistema Smart View. Mediante un radar y una cámara colocados en la parte posterior, el vehículo monitorea en tiempo real los autos que se aproximan por detrás. Si detecta una situación de riesgo, despliega al instante la señal de video en una pantalla integrada al manillar, funcionando como un espejo retrovisor digital de alta precisión.
A este sistema de alerta se suma un equipamiento de iluminación automotriz: luz de freno que reacciona a la desaceleración e indicadores de dirección para señalizar los giros con claridad.
Realidad aumentada y autonomía de larga distancia
Para quienes buscan una integración total, Volkswagen diseñó un ecosistema de accesorios conectados:
• Gafas con pantalla que proyectan sobre el cristal indicaciones de navegación y avisos sobre vehículos en el ángulo muerto, evitando que el ciclista desvíe la mirada del camino.
• Casco inteligente equipado con luces de freno sincronizadas y sensores capaces de detectar colisiones.
• Batería para viajes largos que ofrece una autonomía máxima que puede alcanzar los 430 kilómetros si se equipa el módulo de batería adicional para el portaequipajes.
• Para la protección del vehículo cuando está estacionado, incluye una alarma sonora de 85 dB y rastreo integrado a través de la red Apple Find My.
Las reservas ya han comenzado a nivel global, y las primeras unidades comenzarán a entregarse a los usuarios durante la segunda mitad de 2026.
