La espera ha terminado para los Swifties y los fanáticos de la NFL. En una celebración que ya se perfila como la boda del año, Taylor Swift y Travis Kelce se casaron oficialmente este viernes 3 de julio en la ciudad de Nueva York.

La pareja no escatimó en gastos para su gran día, alquilando el emblemático Madison Square Garden durante tres días completos para albergar la masiva celebración justo antes del fin de semana del 4 de julio. Alrededor de las 7:30 PM (hora local), unos enormes letreros con la frase «JUST&T MARRIED!» confirmaron que el matrimonio era un hecho.

Una fiesta «íntima» a gran escala

Aunque el Madison Square Garden tiene capacidad para más de 22,000 personas, los ahora esposos decidieron mantener el ambiente lo más acogedor posible, limitando la lista de invitados a 1,200 personas.

Entre las celebridades confirmadas que asistieron a la gala se encuentran el cantante Benson Boone y la supermodelo Karlie Kloss. Además, la pareja mandó construir un gigantesco escenario en el centro de la pista, diseñado especialmente para la banda de la boda y para cualquier amigo famoso que decida subirse a dar un show improvisado.

Del brazalete de la amistad al altar

El romance, que comenzó como un cuento de hadas moderno cuando el jugador de los Kansas City Chiefs intentó (y falló) entregarle a Taylor una pulsera con su número de teléfono en 2023, ha cerrado con broche de oro. Gracias a la intervención de la madre de Taylor, Andrea Swift, quien convenció a la cantante de darle una oportunidad al atleta, hoy la pareja celebra el inicio de una «nueva era» juntos.

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