En una asamblea informativa realizada en el Teatro Municipal de Molina, vecinos, dirigentes ambientalistas, concejales y autoridades locales de distintas comunas manifestaron su categórico rechazo al proyecto industrial de la empresa Agricovial. La iniciativa busca instalar el Plantel de Aves El Sauce en el sector rural de Fuente de Agua, impactando de forma directa a las localidades de La Valdesina y La Palmilla, así como al corredor turístico hacia el Parque Nacional Radal Siete Tazas.
Riesgos ambientales e impactos irreversibles
Durante la asamblea, el análisis técnico expuesto por Federico Orellana detalló los serios perjuicios socioambientales que acarrearía la instalación de la industria avícola en la zona. Su llegada representa una amenaza directa para el ecosistema y los recursos naturales, debido al riesgo de contaminación del aire por la emisión constante de malos olores, el impacto sobre el suelo y las napas subterráneas, y la alteración drástica de la biodiversidad local. Además, la planta asestaría un fuerte golpe a la vocación turística y agrícola sustentable de Molina, opacando cualquier promesa de dinamismo económico al degradar un entorno de alto valor ambiental.
Por otro lado, el proyecto impactaría gravemente la salud y calidad de vida de los vecinos mediante la proliferación masiva de moscas, roedores y aves de carroña derivados del manejo diario de toneladas de guano, sumado al ruido molesto, el flujo continuo de camiones pesados e inminentes riesgos de bioseguridad. A esto se añade la preocupación por una estrategia de fragmentación, ya que, tras ser rechazada por la comunidad en años anteriores, la empresa reaparece con una propuesta a menor escala pero respaldada por la propiedad de unas 600 hectáreas en el territorio, lo que para los dirigentes locales constituye solo la puerta de entrada a una expansión progresiva.
La voz del Consejo Ecológico de Molina
La presidenta del Consejo Ecológico de Molina, Catalina Arroyo Navarro, subrayó la importancia de la movilización ciudadana y del respaldo institucional para frenar el proyecto. «Buscamos comprometer a las autoridades a que nos apoyen en este proceso de rechazo a la instalación de una mega avícola. No es solo el olor, es el tránsito de camiones, las moscas, la contaminación de las aguas y los riesgos de enfermedades para la fauna nativa. Invito a toda la comunidad a sumarse a través de nuestras redes sociales, porque la defensa de nuestro entorno es un deber de todos los molinenses», dijo.
Fuerte postura de las autoridades de Molina
El Alcalde de Molina, Felipe Méndez Guzmán, fue enfático al ratificar el rechazo del municipio al proyecto avícola. Reconoció además la compleja situación social en el sector rural, donde la oferta de 64 puestos de trabajo por parte de la empresa ha generado divisiones internas en la comunidad frente a la escasez laboral.
Méndez calificó esa oferta laboral como «pan para hoy y hambre para mañana», anunciando que el municipio responderá e ingresará formalmente sus observaciones al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) y reprogramará asambleas participativas en la Escuela de La Palmilla.
Por su parte, el Concejal José Lizana recordó que la empresa aprendió de los procesos anteriores y redujo la escala de la propuesta para facilitar su ingreso. Sin embargo, advirtió que permitir la llegada de este tipo de industria sienta un precedente muy peligroso que abriría la puerta a la llegada de otros proyectos contaminantes en áreas rurales.
En tanto Alejandro Ortiz, Concejal, remarcó que la resolución final recae en la Comisión de Evaluación Ambiental, encabezada por la Delegación Presidencial y las Secretarías Regionales Ministeriales (Seremis). Por ello, instó a mantener una articulación política transversal más allá de diferencias partidarias. Asimismo, destacó el respaldo de la diputada Priscilla Castillo y recomendó analizar con criterio crítico las visitas guiadas que la empresa ha coordinado con pobladores a su planta en Romeral (San Bernardo).
Frente intercomunal
Américo Guajardo, Alcalde de Río Claro, entregó su total apoyo a la causa, destacando que localidades como El Bolsico y Los Maitenes se ubican a muy pocos kilómetros del predio. Guajardo alertó sobre el impacto que sufrirían las postas rurales, colegios y el tránsito vial de Río Claro, comprometiéndose a movilizar a sus vecinos e integrar un frente unido contra la iniciativa.
Próximos pasos
La asamblea concluyó con el compromiso unánime de intensificar las acciones de difusión, convocar a nuevas asambleas en los sectores rurales y presentar observaciones formales dentro del proceso de Evaluación de Impacto Ambiental, reafirmando la consigna de resguardar el patrimonio natural y la calidad de vida de la Región del Maule.

