Un fenómeno meteorológico de impactante belleza y potencia sorprendió a los habitantes de Molina y sus alrededores, dejando una tarde de martes 13 marcada por un despliegue natural que se extendió por aproximadamente una hora y media.
El evento comenzó de manera inusual y cautivadora: un llamativo arcoíris coronó el sector nororiente de la comuna justo antes de que el panorama cambiara drásticamente.

En cuestión de minutos, el cielo se tiñó de un denso tono oscuro y la temperatura descendió de forma brusca, dando paso a la lluvia intensa, al viento y a una nutrida actividad eléctrica, lo que provocó asombro en la población y considerables estruendos en zonas urbanas y rurales.

Durante el desarrollo de la tormenta se contabilizaron decenas de descargas en el firmamento —estimadas entre 20 y 40 rayos— que iluminaron la ciudad, los campos y los sectores precordilleranos.

A pesar de la sobrecogedora fuerza de los truenos y el repentino cambio en las condiciones del tiempo, los vecinos presenciaron un espectáculo inusual para la provincia en pleno mes de octubre, el cual ya había sido anticipado por la Dirección Meteorológica de Chile (DMC).
Desde el organismo explicaron que las precipitaciones y la actividad eléctrica se enmarcaron en un cuadro de inestabilidad post frontal tras el paso de un sistema frontal por la zona central del país, potenciado por los efectos del fenómeno de El Niño.
