Tamaño de texto:
Tiempo de lectura: 4 minutos

Con un homenaje a Fernando Antonio Lara Rojas y Marcelo Renán Concha Bascuñán, detenidos y desaparecidos en mayo de 1976, la agrupación “Mujeres Por la Memoria” cerró sus actividades de conmemoración del aniversario del golpe de Estado.

El encuentro, realizado en dependencias del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural de Talca, reunió a más de medio centenar de personas y tuvo como eje no solo recuperar las circunstancias de la desaparición de ambos dirigentes comunistas, sino también realzar el legado de sus vidas.

“Este es un mes muy doloroso para quienes hemos trabajado por la memoria y, especialmente, para las familias que durante tantos años han vivido con la ausencia de sus seres queridos. Hemos organizado y apoyado numerosas actividades, incluida una marcha vestidas de luto por el centro de Talca, para recordar que la herida continúa abierta y que tenemos la responsabilidad de que los nombres de los detenidos desaparecidos no sean borrados”, señaló la coordinadora de “Mujeres Por la Memoria”, Alicia Donaire.

La jornada, denominada “50 años: Sus nombres siguen aquí”, puso especial énfasis en los testimonios de familiares y amigos, lejos de la imagen estática que muchas veces queda asociada a las víctimas de la dictadura.

Fernando Lara: “Era como un segundo padre”

Fernando Lara tenía 27 años cuando fue detenido en Santiago, el 7 de mayo de 1976. Era técnico agrícola y formaba parte de una familia de diez hermanos.

Su hermana Lidia Lara, vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos a nivel comunal, compartió recuerdos íntimos del joven talquino.

“Fernando era inteligente, sencillo, humilde, conversador y especialmente cariñoso con sus hermanos. Fue como un segundo padre, siempre preocupado de que saliéramos, conociéramos y disfrutáramos de cosas dentro de su alcance. Sus ideales eran muy importantes, por eso él llegó hasta el final y entregó su vida”, manifestó.

La figura de Fernando fue evocada igualmente por su sobrino Jaime Martínez, quien, aunque no alcanzó a conocerlo, ha crecido escuchando su nombre.

“Sé que era un dirigente político, poeta, amante de la música y un hombre comprometido tanto con sus ideales como con su familia. Nunca dejó de luchar, por algo somos así todos en mi familia”, indicó.

Durante el homenaje, además, su hermano Luis Lara leyó el poema “Pensando”, donde el propio Fernando -su autor- expresó: «De esto estoy yo hecho, lo llevo en mi mente, lo siento en mi pecho. No será de otra manera. Mi cuerpo mismo es esa gran bandera”.

Marcelo Concha: estudiante, deportista y músico

Marcelo Concha tenía 30 años cuando fue detenido el 10 de mayo de 1976. Ingeniero agrónomo, estudió en la Universidad Patricio Lumumba de Moscú, donde compartió con el curicano Wladimir Pulgar.

“Fue un joven estudioso, deportista y alegre. Fue campeón de natación, jugaba ajedrez, tocaba guitarra, integró un conjunto folclórico y participaba en trabajos voluntarios. Era el alma y vida de la agrupación de estudiantes chilenos en Moscú”, afirmó Pulgar.

De regreso en Chile desde la ex Unión Soviética, Concha desarrolló responsabilidades profesionales y políticas, como director zonal del Servicio Agrícola y Ganadero en la Provincia de Cautín y más tarde, como gerente general de la Empresa Nacional Avícola (ENAVI), dependiente de la CORFO.

“Marcelo fue detenido en dos oportunidades. Durante su primera prisión pasó por el Estadio Nacional y el campo de prisioneros de Chacabuco en Atacama. En este último lugar participó en un conjunto folclórico junto a Ángel Parra, para mantener el ánimo y resistir las condiciones de reclusión. Tras ser liberado, Marcelo decidió permanecer en Chile. En mayo de 1976 volvió a ser detenido y los últimos antecedentes conocidos sobre él lo sitúan en Villa Grimaldi”, agregó su amigo.

La historia de Marcelo estuvo presente también a través de su hermana Lilia, quien a sus 87 años, envió un video desde Pelarco, exigiendo “Que se sepa la verdad, ¿qué hicieron con ellos?”.

Los asistentes escucharon asimismo una antigua grabación del joven cantando en ruso “Those Were the Days”, conocida originalmente como “Dorogoi dlinnoyu” o “Por el camino largo”.